El catedrático español en Derecho Penal, Jesús María Silva Sánchez, presentó su nueva obra “Derecho Penal, Parte General” a sala llena en la sede de Cerrito 1250 de nuestra Universidad. Doctor honoris causa por nuestra casa de estudios, Silva Sánchez constituye un referente fundamental para los docentes de nuestro Departamento de Derecho Penal.
El doctor Jesús María Silva Sánchez, catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pompeu Fabra y doctor honoris causa por nuestra Universidad, presentó en nuestra Facultad de Derecho su nueva obra “Derecho Penal. Parte General”, editado por Civitas. La Universidad Austral tuvo el privilegio de ser el pasado jueves 13 de marzo el primer lugar en Sudamérica donde se presentó la nueva producción de Silva Sánchez.
La presentación estuvo acompañada por los doctores Guillermo Yacobucci y Carlos González Guerra, director y subdirector, respectivamente, del Departamento de Derecho Penal de la Universidad Austral, así como por el profesor titular de Derecho Penal de la Universidad de Buenos Aires, Mario Villar.
En primer lugar introdujo a la obra de Silva Sánchez el doctor González Guerra, quien además dirige la Maestría en Derecho Penal de la Universidad: “Los inicios y la propia fundación del Departamento de Derecho Penal de la Universidad Austral tuvieron que ver con la obra del profesor Silva Sánchez. La primera actividad académica, en el año 1998, fue un Seminario de lectura y discusión de su libro Aproximación al Derecho Penal Contemporáneo (1992). Ese mismo año el profesor Silva dictó una conferencia en la antigua sede de la Avenida Juan de Garay, que muchos recordarán, sobre lo que luego sería el libro La expansión del Derecho Penal (1999), cuya primera edición se dedicó a los profesores de la Austral. Pero aún para ser más gráfico sobre el enorme impacto del maestro Silva Sánchez en nuestra Universidad es oportuno decir que de los 52 profesores de la Maestría en Derecho penal, 33 somos doctores y 23 discípulos del maestro de manera directa o indirecta por ser discípulos de alguno de sus discípulos. Eso marca el impacto que el profesor Silva ha tenido en nuestra Universidad”.
Luego fue el turno del doctor Guillermo Yacobucci, quién sostuvo: “Se puede decir que la dogmática penal históricamente inició anclada a los enunciados positivos de los Códigos. Pero que avanzado el siglo XX fue mutando hacia el sostén constitucional y, más precisamente, hacia los principios constitucionales haciendo una gran transformación de la fundamentación de la dogmática. Pues bien, en la obra de Silva Sánchez se trata de un paso más, incluso la metáfora del paso parece corta para señalar lo que esta obra representa, porque en verdad estamos frente a la reinserción de la ciencia penal y del pensamiento penal en el encadenamiento de la Filosofía Práctica Moral. Por eso no se trata solo de una perspectiva clásica o de una tradición ius filosófica. En verdad estamos frente al mayor esfuerzo intelectual en nuestro tiempo para ubicar las fuentes de la Ciencia penal en la realidad, en la realidad práctica, aquella que define lo bueno y lo verdadero”.
Respecto al contenido de su nueva obra, el doctor Jesús María Silva Sánchez, afirmó: “Hay una premisa antropológica en esta obra. Esa premisa antropológica sostiene que los seres humanos somos libres y racionales pero que esa racionalidad y libertad son limitadas. De allí afloran el concepto de vulnerabilidad y de que somos dependientes. Yo rechazo el punto de vista kantiano de que somos esferas cerradas de libertad que chocan unas con otras y que por lo tanto hay una competencia por la libertad. De tal manera que el único punto de contacto positivo era la solidaridad. En cambio, yo asumo una dimensión por la idea de cooperación y por la persecución de un bien común. Esta antropología de la dependencia y de la vulnerabilidad tiene repercusiones como la idea del dolo como conocimiento emocional, afectivo y práctico. En el dolo hay un compromiso para la acción”.
Accedé a ver la presentación de la nueva obra de Jesús María Silva Sánchez aquí.